Esta frase pertenece al capítulo III de El Principito. Empiezo así mi blog porque para mí ha sido el libro que más me ha hecho reflexionar, del que he aprendido muchas cosas que ignoraba hasta el momento, del que he extraido el valor positivo de la vida y en el que día a día me sigo apoyando para levantarme, para comprender aspectos de la vida incompresibles, para recordar esa época de la vida en que todo parece ser mágico...la niñez.
Si no lo habéis leído todavía recomiendo que lo hagáis, marcará un punto y coma en vuestra vida; en caso de que ya lo conozcais y lo hayais leído, volvedlo a coger, puede que descubrais nuevas paradojas que os ayuden a resolver alguna situación o simplemente por gusto, por volver a tener ilusión, por pasar un buen rato recordando los valores de la vida: amor, paz, sencillez, ...
Pertenecemos a un mundo globalizado, en el que impera una sociedad capitalista y consumista. Tenemos todo lo que muchos desearían y a pesar de ello, somos ambiciosos y necesitamos tener más y más. Cada vez que nos compramos una camiseta pensamos: "qué bonita", pero no nos paramos a imaginarnos los recursos que han sido necesarios para hacerla, o simplemente no nos queremos parar en ello porque no nos interesa conocer la realidad; preferimos vivir ausentes del círculo vicioso del que somos "adictos".
No quiero generalizar, puesto que en el planeta vivimos más de 6000 millones de personas, y no todas son iguales. Tampoco pretendo replicarle a nadie lo que le gusta o deje de gustar, y es más, yo soy la primera que muchas veces me paro a pensar: "para que me compro otra camiseta si tengo muchas". Ya no es una necesidad, sino una afición.
El problema es que avanzamos sin mirar atrás, andamos y andamos sin pararnos a reflexionar. No queremos mirar a los lados, somos como caballos de los picadores antes de salir al ruedo, no vemos más allá de nuestras narices o preferimos vivir en la ignorancia para no sufrir. Digo sufrir porque realmente sería lo que nos ocurriría si tuviéramos constancia de todo lo "oculto" que hay tras la fabricación de muchos productos, campañas publicitarias, noticias, etc.
Necesitamos soltarnos un poco más de las riendas de las que vamos dirigidos por la sociedad, ser más independientes, pensar por nosotros mismos, no conformarnos con lo que "nos digan", volver a ser un poco niños... A veces está bien ser insistente y no parar de preguntar, conocer la verdad y aprender a ver más allá de lo que nos quieren enseñar. Está bien tener ambición, pero de conocimiento, de alcanzar metas sin pisar a los de tu alrededor, sino de superarte a ti mismo.
Si no queremos caminar en zig-zag, buscando simplemente el camino fácil, nunca aprenderemos a plantearle cara a nuestros miedos; y en consecuencia, no conseguiremos crecer. Nos estancaremos en lo cómodo, siendo marionetas de este teatro llamado Planeta Tierra. Tenemos que caminar, saltando obstáculos, lidiando con la vida día a día, pero también disfrutando de ella; sabiendo mirar alrededor e intentar comprender tanto a las personas como a la naturaleza en general.
Todos nos necesitamos, y si no tenemos en cuenta muchos de los aspectos que parecen estar olvidados, probablemente un día, dentro de muy poco no conseguiremos llegar más lejos de donde ya hemos llegado.
Brillante, Clarita. Gran reflexión. :)
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